Informador Independiente/ Ana L. Vilches S.- Hace algunas semanas nuestra lectora Ivon, me pidió que hablara de como nos ven (a los mexicanos) fuera del país… y cómo en estos tiempos de crisis los lectores escasean, hay que consentirlos, así que Ivon y amables lectores les platico…

Los mexicanos tenemos fama internacional por los tacos y el tequila… y los burritos, las margaritas, las fajitas, los  ponchos… todas esas cosas que no son para nada mexicanas. En mi experiencia, puedo decir que (por obvias razones) entre más lejanos son los países, menos idea tienen realmente de como es México. Me gustaría decir que he sido como Marco Polo y que conozco muchísimos países, pero la verdad es que sólo puedo hablar del país donde vivo y del país de donde es originario mi franchute… así que ahí voy:

En Francia -donde hay más o menos 4 mil 600 compatriotas- los mexas somos exóticos, nuestra piel morena, cabello y ojos obscuros, aunados a nuestro acento raro cuando intentamos hablar francés nos convierten en la apoteosis de la sensualidad. Así es. Sencillo. Somos el objeto del deseo galo, peor si tomas en cuenta que Salma Hayek (casada con un francés, por cierto) es el sueño érotico de muchos. Así que si en México no han encontrado a su amor verdadero, quizá el problema sea que están buscando en el mercado equivocado.

Ahora, como están un poco lejitos, no conocen mucho de nosotros y aquí podría mencionarte algunas ideas equivocadas que te van a dar risa:
– Todos usamos sombreros.
– Todos hablamos inglés ¡obvio, como en las películas!
– Los hombres son todos panzones, bigotones y  traen pistola (aunque esa en veces sí, en veces no, jeje)
– Cancún es una isla.
– También como en las películas, las calles son polvosas y amarillentas, y hace un calor horroroso todo el tiempo.

Así de mal está en asunto, pero lo padre es que siempre están dispuestos a escuchar, aprender y conocer nuestra ‘veldá’.

En Canadá, por el contrario, habemos muchos más, alrededor de 86 mil… entonces como que no somos novedad, jeje. Dado que geográficamente estamos mas cerca, muchos han visitado México, algunos en hoteles «All Inclusive» y otros de verdad, o sea que mochilearon, hicieron voluntariado o algo similar. Mucha gente conoce palabras en español y les gusta usarlas («por favor», «gracias», «otra cerveza», «los baños», «la cuenta», «buenos días, señorita», cosas de supervivencia básica, vaya) y no hay una animadversión particular hacia nosotros, al contrario… no entienden por qué hablamos/ nos reímos/ escuchamos música tan fuerte, pero igual les caemos bien… aunque nunca nos contesten el ‘buenos días’ en el elevador…

Aquí el espíritu de la gente es -en su mayoría- abierto a conocer nuestra cultura, encuentran increíble e interesante nuestro culto del Día de Muertos, aman la comida mexicana y el Mariachi, así que diría que somos bien recibidos.

Sin embargo, tanto en Canadá como en Francia me hicieron un comentario que jamás me había pasado por la mente, pero que reflexionándolo, guarda mucho de razón. Me dijeron que México es un país admirable porque a pesar de estar junto a los Estados Unidos, ha conservado su idioma, cultura, costumbres y folclor. Zaz culebra… esa no me la esperaba… Si lo pensamos bien, estamos (por fortuna y por desgracia) pegaditos al país más poderoso del mundo, y nosotros, así, caminando eternamente en las vías del desarrollo (empiezo a pensar que el camino al desarrollo es más largo que la cancha de los Supercampeones), hemos logrado mantener nuestra identidad, no es poca cosa, eh.

Cuando me dijeron eso, me di cuenta de la importancia de enseñarle a las nuevas generaciones de mexicanitos a honrar, amar y respetar nuestra cultura, historia, lengua, comida, y sobre todo de mejorar a través de ellos lo que está mal (ni necesitan que les diga qué es porque todos lo sabemos y todos tenemos cola que nos pisen)… no es necesario cerrarse a las cosas que vengan de otros países, la apertura nos enriquece, pero nuestras raíces son nuestra identidad, eso debe ser siempre lo primero.

Así pues, querida Ivon y lectores que la acompañan, no crean que lo que está pasando en Estados Unidos es generalizado. El racismo que su cheeto presidente sacó del closet no es la regla. Estados Unidos no es el mundo… es más, los seguidores de su flamante presidente no son los Estados Unidos, afortunadamente hay mucha gente pensante en el vecino país… digamos que los fans de la zanahoria con patas son simplemente un desafortunado accidente de la evolución.

Considerando estas cosas que les acabo de contar, me parece que los mexicanos que, porla razón que sea, vivimos lejos de nuestro terruño querido andamos por el mundo  (literal) cargando una enorme responsabilidad.  Debemos demostrar que los mexicanos somos gente de primera y tratar de mantener nuestra cultura y tradiciones donde estemos. Personalmente, lo intento diario.

Y ya siguiendo el ejemplo de Ivon ¿hay algún tema que les gustaría leer en esta, su humilde columna, queridos lectores? Espero sus comentarios. ¡Gracias!

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