Informador Independiente/Ana L. Vilches S.

Querido Leo:

Me atrevo a tutearte porque aunque tú no lo sepas, hace varios años que te conozco… como 20 para ser exacta. Te conocí por ahí de 1996, un poco antes de que te volvieras el ídolo adolescente por tu actuación en Titanic, y sí, a mis 15 años tuve la habitación totalmente tapizada con tu rostro (para muestra, si un día decides pasar por Coacalco, hay aún una caja llena de posters y recortes de fotos que ni tú recuerdas)… ¿te cuento una intimidad? cuando estudié inglés fue porque estaba convencida de que un día te entrevistaría, y no quería hacer el ridículo. Hoy 20 años después sé que si tuviera la oportunidad de entrevistarte, sin lugar a dudas, haría el ridículo.
En fin, ahora que me conoces un poco mejor Leo (porque yo, como buena fan adolescente sé hasta tú segundo nombre y el nombre de tus padres) voy a aprovechar para felicitarte por tu grandiosa carrera artística, la verdad yo siempre supe que eras más que una cara bonita y te auguré un gran futuro, pero nadie me creyó. Ahora que te pareces cada vez más a Jack Nicholson y hasta un Oscar ganaste (por una peli dirigida por un mexicano, por cierto), ya empiezan a tomar en serio mis dones de pitonisa. De pasada quisiera agradecerte el gran compromiso que has desarrollado con la naturaleza. Me pareció muy fuerte el documental que te aventaste sobre el cambio climático y el discurso que diste en Davos ¡Santo Cristo Redentor! una cosa incendiaria y llena de pasión… oye, por cierto, hablando de ecología, no quiero parecer procaz, pero ¿es verdad casi no te duchas para ahorrar agua y que no usas desodorante porque te parece antinatural? Personalmente espero que no sea cierto, vaya, respeto mucho tu posición, pero es que fíajate que soy de olfato sensible.
Justo me he decidido a escribirte esta carta a causa de tu dedicación a la naturaleza. Oye Leo, de verdad, desde el fondo de mi corazón, gracias por preocuparte por la vaquita marina; hace ya algún tiempo vi un reportaje al respecto y me pareció increíble que quedaran menos de 100 ejemplares y no se hiciera nada para protegerla, ahora quedan menos y a nadie parece importarle de verdad, pero como bien te comentó vía Twitter el señor Presidente  Enrique Peña Nieto, la principal cause de muerte ha sido la caza de totoaba (él dijo camarón, pero esas son nimiedades); obviamente las vaquitas se quedan atoradas en las redes y por desgracia eso ha disminuído la población. Afortunadamente, desde 2005 el gobierno mexicano estableció un Área de Refugio de la Vaquita para su Protección y el Programa de Protección dentro del Área de Refugio de esta especie, pero por desgracia tampoco parece haber surtido mucho efecto porque ahora quedan alrededor de 30 solamente. Reconozco tu preocupación y la comparto.
Ahora… respecto a la respuesta del señor Presidente, me voy a aventurar a comentarte una cosa, y no es que quiera andar de malvibrosa hablando de la gente, pero a mi se me hace que eso twits no los escribió él… es que fíjate que los que lo conocemos un poquito más sabemos que el inglés no es lo suyo, entonces tanta corrección, me parece, a lo menos, sospechosa. Otra cosa que me hace dudar es que él no suele contestar twits, no es su estilo… por ejemplo, no sé si estás enterado, pero en septiembre de 2014 unos cuantos estudiantes, 43 para ser exactos desaparecieron sin dejar rastro.. así, como que se sublimaron… y cuentan por ahí que los detuvo la policía y luego ya no se supo más de ellos, y cuando le hemos escrito, algunos miles de mexicanos, el Sr. Presiente ni siquiera nos ha acusado de recibido… mucho menos respondido. También ha habido aumentos a la gasolina (que prometió no volver a aumentar cuando impulsó su cacareada reforma energética), detenciones/ desapariciones/ asesinatos de luchadores sociales, feminicidios, escándalos de redes de corrupción (pero escándalos, eh, Watergate es una estupidez junto a lo que pasa en México), salarios mínimos de risa loca, una inseguridad rampante, desempleo, un sistema de justicia totalmente podrido… y bueno, la verdad es que los mexicanos somos super resilientes, pero sí nos hemos tratado de comunicar con el señor para comentarle nuestras inquietudes, pero al parecer lo hemos agarrado ocupado, porque nunca hemos conseguido una respuesta a ninguna de estas situaciones.
Entonces, mi Leo, aquí hay de dos sopas… o el señor te quiso ver la cara mandando a alguien a que te contestara para que no le dieras más lata o ha hecho oídos sordos a la voz del pueblo que paga su muy oneroso estilo de vida ¿tú qué crees que haya suedido?
Whatever… no te quiero quitar más tiempo, te agradezco que leyeras esta humilde cartita, y deseo que tu llamado haga eco y se proteja a la Vaquita marina… Oye, por si las dudas, ya que vimos que a lo mejor sí tienes vara alta ¿crees que podrías comentarle al señor presidente Peña Nieto (@EPN, por si quieres etiquetarlo) que hay varios millones de mexicanos que exigen respuestas y renuncias varias? Muchas gracias, vales mil, nunca cambies mi Leo. Te deseo que sigas teniendo el éxito que mereces y con el alma espero que no sea cierto lo del desodorante.
Con cariño, siempre tu fan.