Informador Independiente/J. Daniel Figueroa D.- Me costó mucho trabajo decidir el rumbo de este reportaje de UBER Desde Dentro y es que han pasado muchas cosas alrededor de esta aplicación y está tan divida la gente, que siempre hay que detenerse para observar muy bien en qué lugar te vas a poner con lo que escribes.

Sin embargo tampoco estoy del lado de alguien, trato de ser imparcial y eso es lo importante, dicho esto, a continuación les presento el reportaje de UBER Desde Dentro, el cual prácticamente lo hice infiltrado, ya que ellos no supieron que era un reportero el que realizaba sus trámites y tampoco era mi intención pero así se dieron las cosas.

-Nuestra ciudad está viviendo cambios importantes, la explosión demográfica, las malas decisiones gubernamentales y el hecho de que somos de las ciudades más pobladas y grandes del mundo, nos pone frente a varios problemas como: el consumo de agua, el alto costo de la vivienda, la falta de vialidades eficientes, alumbrado público, etc., etc. Tal vez por esto una aplicación se ha puesto de moda para lograr ofrecer un servicio de calidad, esto ha puesto en casi todos los lugares en donde se ha implementado a los conductores de trasporte público contra conductores uber.

Todo comenzó cuando por azares de la vida perdí mi empleo, un amigo tuvo a bien ofrecerme su auto, el cual tiene funcionando en dicha aplicación, me dio de alta y me dijo: “ve a esta dirección a presentar unos exámenes”, acudí a la cita, en el lugar ya me esperaba una fila de alrededor de 30 personas, el avance era lento, sin embargo al paso de una hora, logré ingresar al lugar, un bodegón con tablones como escritorios y sillas plegables, tal cual se usa en las fiestas, claro sin mantel, salero, servilletero o tortillero de recuerdo.

Llegué al frente, obviamente no sabía ni que decir, sólo sabía que iba a hacer exámenes, por lo que salude al joven que afanoso veía su compu, levantó la cabeza, él tenía alrededor de 27 años y me dijo: “su correo”, con una cara más de harto que de bienvenido, a tal petición, de inmediato di mi correo electrónico, el cual por cierto, también había sido dado de alta por mi amigo, me dijo: “pase con mi compañera”, señalando a la chica en la silla contigua de la derecha, por lo que con un paso ya me encontraba frente a ella, de igual forma levantó la cabeza y me dijo: “tu correo”, con una cara de pocos amigos, pensé… ¡Es que viene mucha gente! En fin, me indicó ponerme contra la pared y casi sin cruzar palabras me tomó una foto (por cierto, poco favorecedora) y me dijo: “cuando termines tu examen, pasas conmigo”, sin más comencé.

Como era de esperarse y para poder ver qué era lo que pasaba, no conteste el porcentaje necesario, así que me formé y llegue con la chica, quien inmediatamente y sin voltear a verme me dijo: “no tiene el porcentaje necesario puede intentarlo nuevamente a partir de mañana”.

Así prácticamente hice mi cita para el otro día, acudí nuevamente al lugar, claro ya sabía exacto lo que iba a ocurrir, así que me hice a la idea y preferí ser frío como ellos, por lo que una vez llegando al frente de la fila, sin más, di mi correo electrónico y quien estaba sentado me preguntó: “es primera vez” y dije: “¡No! Es la segunda” de igual forma me mandó con su compañera y sin tomar foto me dio la tablet para contestar el examen, comencé a contestar y de repente sentí la vibración de mi cel en la bolsa, por lo que lo saqué y desbloquee para revisarlo, inmediatamente otra señorita se me acercó y dijo: “no se puede revisar nada” me quitó la tablet y me mando con su compañera, así como en la escuela y sin preguntar nada, me quitaron el examen, obviamente y recordando los viejos tiempos, rápidamente le dije: “no espere, no revisaba nada, mire mi celular” pero como clásica maestra ni me peló, por lo que su compañera sólo dijo: “puede venir mañana a intentarlo de nuevo”.

Ya me había cansado tal situación, sobre todo porque los videos y escritos que revisaba, hablaban del servicio educado y profesional que debía dar, pero la gente que está al frente de la aplicación o que te da de alta, de plano no tiene la menor idea del trato con los demás, pero aún así era una oportunidad laboral, así que tuve que tragarme mi título y los años de experiencia para recibir dicho trato. Y ahí estaba mi tercera oportunidad, había estudiado más que cuando en la prepa me habían sentenciado a reprobar mate (que por cierto… si reprobé) me había propuesto que esa sería la buena, además ya sabía el procedimiento y, así fue, logré pasar, por lo que me mandaron a la siguiente fila, ahí me dijeron: “espere a que le llamen” oí mi nombre y fui llevado a una PC en la cual tuve que realizar un examen psicométrico, nuevamente a esperar, otra vez me llamaron y me entrevistó la misma señorita que un día antes me había quitado la tablet diciendo que copiaba, pero como era de esperarse, no me reconoció, lo cual fue benéfico para mi, pasé dicha entrevista sin ningún problema, además que pensaba escribir desde adentro de esta forma de dar empleo y con eso sólo faltaba el antidoping, nuevamente me llamaron y me explicaron que debía hacer, lo que realice tal cual, si la gente anterior había sido poco empática, el chavo que realizaba los exámenes decía quítate que ahí te voy, casi como reclusos gritó: “el grupo que hizo el antidoping haga aquí una fila” y tal cual en el patio por lo menos del “torito”, fue diciendo los nombres de cada uno, nos dio un papel para que revisáramos los resultados por la tarde, así fue como después de 5 horas lo había logrado.

Por la noche, una vez revisado el resultado ya era apto para dar el servicio, así que mi amigo y yo acudimos a las mismas oficinas para darme de alta como su chofer, una vez hecho esto, sólo faltaba subirme al auto y manejar.

Ese mismo día conocí el auto que iba a manejar, con los nervios a flor de piel y sin más capacitación, porque ojo, nadie me dijo como usar la aplicación, lo anterior sólo fue para ver si era apto para estar en la plataforma, no para conocer el manejo de la misma, pero bueno como había dicho era una oportunidad para ganar algo de dinero, así que no me podía poner quisquilloso. Me conecté y esperé, después de media hora por fin sonó mi primer viaje, acudí tal cual marcaba el GPS, me bajé del auto abrí la puerta, salió un joven, subió al auto y sólo dijo: “voy al waltmart de satélite” yo rogué porque me apareciera dicha tienda en el waze y me llevara sin problema, al final así fue y comencé a manejar.

Esta fue la rutina de cada día, me conectaba y a trabajar se ha dicho, la aplicación te permite calificar al usuario, pero yo a todos calificaba con 5 estrellas, finalmente, les abría la puerta, los saludaba, trataba de hacer su viaje una experiencia diferente, siempre les decía: “¿Está bien el aire o prefiere el clima? ¿Está bien la música?, en fin, puse toda mi amabilidad a sus órdenes, pero al final de la semana mi primer correo decía: “los usuarios de 20 viajes consideran que tu servicio es de 5 estrellas y 10 menor a eso” o sea que de un total de 30 viajes 10 se quejaron, pero nadie me dijo nada de frente, hubo quien me pidió agua, pero la aplicación dice que es recomendable, no obligatorio y como dije, tomé la opción UBER porque no tengo empleo, así que ¿De dónde compro las aguas? Pero como la calificación no es de frente sino anónima, te permite ser un poco duro con la persona que maneja, sin embargo decidí ser más amable, así que subí unos dulces para ofrecer, claro que no los había comprado, ya que no soy mucho de comerlos, tengo varios que me han dado, no caducados, claro está, sin embargo nadie aceptó tomar uno.

Llevé el carro a lavar, pero cada día le daba una pasada para que se viera bien limpio, sin embargo mi entusiasmo, mis dulces y pulcritud hicieron que cada semana bajara mi calificación hasta llegar a 7.5, lo cual me coloca por debajo del promedio.

Por supuesto que logré viajes de 5 estrellas, lo que hacía era contar mi historia y eso lograba hacer que los clientes fueran empáticos conmigo, a quienes no les contaba nada, es muy probable que decidieran que era un mal chofer y, claro, por supuesto que tuvieron toda la razón, pero es que no soy chofer, estudie y me gradué.

La gente quiere un servicio de calidad, es más pagan por tenerlo, sin embargo mi pregunta para quienes lo usan es: ¿Eres un usuario de 5 estrellas?  A continuación algunas experiencias que pueden llevarnos a dar respuesta a ésta pregunta. Un día, cuando llegué a la ubicación que marcaba el GPS  no estaba la persona, la llamé por teléfono y dije: “Que tal buen día, soy Daniel de UBER” y la persona con tono molesto dijo: “¿En donde está? ya estoy en la calle y no llega”, conteste: “Estoy afuera de la ubicación que me señala el GPS” y contestó: “no es cierto, ya le dije que estoy afuera”, ¿Cuál es su ubicación? Pregunté, “estoy sobre  x lugar”, supe que era por la calle de atras donde estaba, así que di la vuelta y llegue al punto, claro que hubo reclamo, le comenté que así me había marcado, pero al final se aferró a su versión.

En otra ocasión fui detenido por parte del INVEA, quienes intentaron por todos los medios que les dijera que trabajaba con la aplicación, hice como que no tenía la menor idea de lo que me estaban hablando  les argumenté que ellos no podían detener a un particular y aunque había policías nada pudieron hacer, por lo que me dejaron ir.

La otra fue, cuando acudí a una avenida con mucho tránsito, la ubicación marcaba x número, me detuve pero el mismo tránsito no me permitía bajar del auto, ya que los demás pasaban muy pegados, evitando así que pudiera abrir la puerta para que subiera el usuario, se acercó una mujer a la ventana, preguntó mi nombre y al ver que era a quien esperaba, abrió la puerta para que subiera un joven al auto, después se volvió a acercar a la ventana y me dijo: “ya abrí la puerta y ese era su trabajo” yo para evitar una discusión lo único que respondí fue, gracias, aunque me daban ganas de decirle, ¿No ve que hay mucho tránsito?.

Estas son unas de las tantas que me pasaron, me dejaron botellas de cerveza, basura de dulces, chicles (no de los que ofrecía) , calcetines, entre otras.

Por todo esto y ahora que veo que el gobierno quiere meter su cuchara, quisiera reflexionar con ustedes y decirles, que la aplicación tiene su estilo, sin embargo ellos tienen que entender que son otros los que dan la cara, así que si te dicen que el servicio va con agua, que el chofer se baje y abra las puertas, que sepa exacto a dónde vas aún sin haber ingresado la dirección, que conoce a la perfección cada centímetro de la ciudad y todas las cosas que ofrece, piensa que es sólo una estrategia de marketing, si todo esto es posible, pero no siempre es así .

Con respecto a los carros, ahorita están nuevos, pero por experiencia propia te puedo decir que los taxis libres también salen de agencia, nuevos y del año, pero como usuarios los maltratamos y como no son nuestros, no los cuidamos, así que seguramente a la vuelta de unos años y tras tenerlos trabajando diario, tendrán un deterioro normal, por lo que tenemos que ser congruentes con lo que queremos como servicio y como nos comportamos cuando ascendemos a los UBER y a cualquier auto de servicio público, recuerda que quien está sentado al volante, tiene una historia, es humano, tiene necesidades, tiene familia, tal vez es papá, así que trátalo como tal, como si fueras tú, recuerda aquel dicho: “La vida es como la rueda de la fortuna, un día estas arriba y otro estas abajo”.

Cuál es mi calificación para UBER, para ser congruentes con ellos lo haré con estrellas, así que los califico con 3 estrellas ¿Por qué? Por la promesa a usuarios, porque a los que ofrecen el servicio no les dicen qué les prometen a los usuarios, por la actitud de su gente para darte de alta en la aplicación, porque no hay interactividad entre UBER y choferes, sólo te mandan sus mensajes pero no puedes contactarlos, porque al final para los que manejan la aplicación en México es un negocio, por las fallas en la aplicación, porque no le dicen al usuario que el GPS tiene un rango entre 10 a 65 metros de error, así no siempre estará el chofer en la puerta, entre varios etcéteras.

Sin embargo se perfilaba como una muy buena opción de transporte, pero como dice el dicho, «no todo lo que brilla es oro» y aunque después de tanta disputa por parte de taxitas y defensores de UBER, finalmente le dieron entrada al servicio, con la esperanza de que por fin y después de 17 años se les diera termino a los llamados “taxis tolerados” quienes han circulado sin placas y sólo han beneficiado económicamente al gobierno de la ciudad, pero como pasa en todo en donde está en juego el dinero, finalmente UBER sacó su verdadero lado y subió el moche de su servicio y bajo la tarifa «en favor de sus clientes» al puro estilo político de este país, es decir «yo no pierdo, pierde el que está al final de esa cadena laboral», claro que como todo lo único que puedo recomendar es que «La unión hace la fuerza».

Mi pregunta va para quienes defendían con uñas y dientes a UBER, ¿Que les parece está nueva forma de explotación laboral? esto fue Desde Dentro

Para cualquier comentario escríbeme al correo: danielfigueroa@informadorindependiente.com

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