Informador Independiente/J. Daniel Figueroa D.- Arrancan nuevas disposiciones en el reglamento de tránsito para la ciudad de México como regalo de navidad, si bien es cierto la ciudad necesita con urgencia un nuevo reacomodo en temas de vialidad, ya que se hacen obras sin ton ni son a lo largo y ancho de la misma y una vez hecha la obra se dedican a verificar si fue buena idea o no, tal pareciera que este nuevo reglamento se hizo con la idea de sacar dinero al automovilista, en lugar de beneficiar la circulación y la convivencia vial, pero esa es la forma en cómo se gobierna en la ciudad.

Todavía recuerdo a los policías que acudían a las escuelas, para hablar acerca de las reglas de vialidad, los temas que trataban eran: en donde debías cruzar la calle, en qué momento y cuáles eran las precauciones que debías tener, eso acercaba a los policías con los ciudadanos y hacía que, como niños, les tuvieras cierto respeto, sin embargo han pasado algunos ayeres de eso y la figura del policía se ha deteriorado muchísimo.

De acuerdo a la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), titulada Encuesta Nacional de Seguridad Pública y Urbana (ENSU) y que es aplicada a mayores de 18 años en ciudades con más de cien mil habitantes, arrojó que el 70.7 por ciento de las personas dice que sus policías locales son poco o nada efectivos en su tarea de dar seguridad o enfrentar a los delincuentes.

Esto los coloca en el peor porcentaje desde que se realiza dicha encuesta, cabe señalar que esta última es la sexta que se llevó a cabo, por tal motivo, la implementación de un nuevo reglamento de tránsito no sólo es una cuestión poco atinada, sino además le da la puntilla a la imagen del policía en nuestra ciudad, además que este nuevo reglamento los defiende de cualquier insulto del ciudadano, mi pregunta es ¿Quién decide que es insulto o que no?, conociéndolos se sentirán agredidos hasta con la mirada y ¿Quién no? si papá gobierno les da autorización para amargarte con imponerte una multa.

Pero en los 17 años de perredismo en la ciudad todo ha sido así, primero hacen algo y luego, si bien nos va, piensan al respecto, así que ya lo saben este 15 de diciembre de 2015 inicia una nueva etapa de saqueo en la ciudad, convertida hoy por hoy en el “big brother” con las cámaras que todo lo ven y basta su palabra para callar la de los ciudadanos.

Y no es que crea que no se necesita una nueva reglamentación, lo que creo es que debemos, primero tener educación vial, que la gente camine por las banquetas, que los ciclistas no se arriesguen ni arriesguen a los automovilistas, que los motociclistas respeten la reglamentación que les corresponde, que se usen los puentes peatonales, que se les ponga un horario de circulación a los camiones de carga, que se ponga en cintura al transporte de pasajeros (microbuses) quienes en tercera fila suben y bajan pasaje, que los pasajeros se nieguen a descender en carriles centrales o pasando calles, que no se les permita hacer base en cualquier lugar, que el metro sea más eficiente, que se evite en zonas escolares detenerse en segunda y hasta tercera fila para bajar a los niños a la escuela, se respete a los peatones que pasan la calle por el lugar adecuado, que se respeten los límites de velocidad tanto el máximo como el mínimo (es decir que si es carril de 80 Km/h, que no vayan a 40 km/h), en fin, podría seguir con esto.

Sin embargo no es que no exista una solución, como ya lo dije, debemos tener cultura cívica, respetarnos como ciudadanos, no tiene que venir un gobernante a imponernos que debemos hacer, lo debemos hacer porque así debe ser, pero mientras nos dejemos llevar por la parte visceral de nuestra existencia, alguien más vendrá a imponernos las cosas.

Exijamos al gobierno de la ciudad que antes de implementar una ley, que a distancia se nota que es para sacar dinero para su año de Hidalgo, primero agote todas las posibilidades acerca del tema, es decir, que se pongan a trabajar y se dejen de poner leyes que sólo beneficia la caja chica de los gobernantes, quienes después de que terminen sus periodos en el gobierno serán multimillonarios, mientras que la ciudad continúe en un verdadero caos, para muestra está el “hoy no circula” el que manosearon sin ton ni son y ahora hubo que echarse para atrás, esto originó que las calles de la ciudad estén a punto de colapsar, que dejen de hacer obras por todos lados y cerrar calles, esto también afecta la circulación y sobre todo que se cumpla la ley, no sólo al ciudadano común, a todos.

La ley debe ser obligatoria, general y abstracta, no sólo para unos cuantos, para todos, así que a trabajar Miguel Ángel Mancera que todavía no vemos nada bueno en tu gestión y, para todos nosotros que “Dios nos agarre confesados”.