Informador Independiente.- Con un gol sacado de las cascaras de barrio, Chivas le da la vuelta al Puebla y se vuelve a colocar al frente de la tabla general.

El partido arrancó como se esperaba, con un equipo de Puebla volcado hacía su contrario para lograr sumar puntos, ya que los de la franja están metidos en problemas de descenso.

Por lo que el encuentro se trabó en media cancha, ya que, por supuesto, las Chivas no se iban a dejar en su cancha, así transcurrieron los primeros minutos del partido un tanto lento, debido a que todo se quedaba justo al centro de la cancha.

No fue sino al minuto 25 del primer tiempo que el Puebla por conducto de Federico González encuentra el hueco y logra meter el primer gol, gol de esperanza y de motivación para un equipo que pelea en la porcentual del descenso.

Pero Chivas comenzó a tratar de sacar su mejor juego, pero el Puebla marchaba inspirado y prácticamente no dejaba mover a su rival y, pasada la media hora de juego, se realiza un saque de esquina y Edgar Dueñas se levanta como con resorte para ganarle Salcido el brinco logrando rematar de cabeza y poner el marcador 2 a o a favor del equipo visitante.

Así se fueron al descanso, un Puebla inspirado y con dos goles a favor y un Chivas un tanto desconcertado por el funcionamiento de su rival.

Para el segundo tiempo, las Chivas salieron con la firme idea e tratar de remontar ese marcador, pero primero debía pasar sobre el Puebla y su marcador a favor.

Tal pareciera que la plática del vestidor fue motivante, toda vez que Chivas comenzó a tener un mejor juego, al minuto 54 Alan Pulido encuentra el primer gol de Chivas.

Por su parte el Puebla trató de mantener la calma, pero al minuto 65 José Juan Vázquez cometió mano y es expulsado del encuentro, Chivas cobra la falta y Osvaldo Centurión mete gol en su propia meta, empatando el juego.

Cuando se veía que así terminaría el encuentro, vendría la jugada de la jornada, la clásica de la cascarita de la calle, la que varios intentábamos cuando salíamos a jugar con los amigos, porque en la última jugada se mete un pique Fierro que deja el resto en esa jugada que el portero de Puebla corta.

Por lo que Campestrini pide a sus jugadores que salgan, para realizar el despeje, pero suelta el balón y Fierro quien venía de atrás de él, corre para recuperar la bola y da la media vuelta quitándose al portero y un defensa, para meter el gol definitivo que le daba a Chivas el triunfo.

Por lo que el encuentro terminó 3 a 2 a favor del local y el Puebla se lleva la derrota carísima, con un autogol y un descuido increíble por parte de su portero.

Con Información de Violeta Rodríguez

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