Informador Independiente/J. Daniel Figueroa D.- Después de tanta travesía por parte del Club América, finalmente se llevó a cabo la final de ida del futbol mexicano en el estadio Azteca.

El encuentro tuvo el escenario perfecto una afición muy conectada con su equipo, un azteca lleno y un clima perfecto para jugar al futbol, el encuentro arrancó muy movido, fueron los Tigres quienes se fueron con todo para atacar al América.

Pero América logró contestar y para el minuto 3 ya ambos equipos habían llegado a la portería con una jugada de peligro cada uno, aunque la travesía del América retraso este juego, no se vieron unos equipos desencanchados.

Tigres jugaba con buen funcionamiento y ritmo, por su parte el América aún con su travesía a Japón, también se veía un equipo ordenado y con buen ritmo.

A pesar del buen juego que ambos equipos estaban demostrando, mucho se jugó en la media cancha, lo que hizo por momentos el juego cerrado en media cancha, pereciera que ambos querían dejar todo para el juego de regreso.

Para el minuto 25 del primer tiempo le comenten falta a Oribe Peralta en el área de los Tigres por lo que el arbitro Paul Delgadillo marca el penal, para que el mismo Oribe viniera a tirarlo estrellando el tiro en el travesaño fallando el gol que pudo abrir el marcador de la final.

Al minuto 44 del primer tiempo André Gignac entra por la parte izquierda al área americanista y mete un disparo entre las piernas de Moisés Muñóz anotando el primer gol de la final, pareciera que al final si le está pesando al América, la travesía por tierras niponas.

Así se fueron al descanso, perdiendo el América por un gol, en un partido no muy vistoso y con mucho roce en la media cancha.

El segundo tiempo arrancó con la presión de América sobre los Tigres, pero tampoco América se veía contundente, el juego se mantuvo en la media cancha, muy al estilo de ambos técnicos, quienes no se caracterizan por un juego lucidor y espectacular.

Así fueron transcurriendo los minutos y por momentos algunos jugadores del América se comenzaron a desesperar, como Rubens Sambueza y el mismo Oribe Peralta, pero Tigres se paró bien atrás no permitiendo jugar al América más libre.

Al minuto 22 del segundo tiempo, Bruno Valdez de América, luego de un cobro de tiro de esquina, el balón se paseó por el área de Tigres y se barrió para lograr empatar el partido.

Este empate logró despertar al Azteca por lo que el ambiente fuera de la cancha se prendió y comenzó el griterío en las gradas, mientras que en la cancha el partido tomo nuevos bríos y los equipos comenzaron a abrir espacios, por lo que el partido fue más vistoso.

Los que ya no querían saber nada fueron los Tigres que comenzaron a ensuciar el juego dejándose caer y pedir a las asistencias en cualquier falta que les cometieran.

El que salió lastimado e incluso fue llevado a un hospital para su atención fue Gignac, quien choca con un  jugador americanista y quedó tendido en el pasto, el parte médico por parte del club fue que sufrió un esguince cervical, sin embargo se reservaron el comentar más, hasta que fuera valorado por los médicos del hospital.

Así terminó el encuentro en donde la travesía del América no sólo fue por tierras lejanas, sino todo este torneo se ha convertido en una verdadera travesía por lograr el campeonato que les haga festejar su centenario, pero como ambos técnicos dijeron le moneda está en el aire.

Lee más Deportes