Informador Independiente/J. Daniel Figueroa D.- Lo ideal sería que comencemos hoy, como es sabido por todos, en estos días hemos tenido una mala calidad de aire, lo que significa que respiramos un aire contaminado o muy contaminado.

Se ha dicho que el motivo es porque circulan muchos vehículos por la ciudad, que desde que se dieron nuevas calcomanías cero para circular diario la situacion empeoró etc., etc.

Y puede que tengan razón, pero también se ha dicho que gracias al nuevo reglamento de tránsito, el cual limita la velocidad de los vehículos ha contribuido en gran medida para que la contaminación llegue a los niveles alarmantes en los cuales vivimos.

Aunado a eso, tenemos “los pasos seguros” que le añaden horas a la circulación vehicular y como siempre, los ciudadanos peleamos unos con otros para pasar primero.

Lo lamentable de este caso (además de que estamos sumidos en una nata de contaminación) es que quienes están a cargo de hacer valer las leyes para que las cosas marchen bien (es decir Miguel Ángel Mancera y sus secuaces), siguen callados y sólo mirando lo que pasa en nuestro D.F., ¡Ups! Perdón, en la Ciudad de México (CDMX).

Son precisamente ellos, quienes gobiernan la ciudad, los que se han encargado de hundirla en donde está y, que me dicen de la Secretaría de Educación Pública (SEP) a quienes se les ocurrió que la materia de Civismo era un estorbo y debía dejar de impartirse en las escuelas, eso ha hecho que nuevas generaciones no conozcan lo más mínimo acerca de la esfera de derecho.

Por tal motivo y al ver que nuestra hermosa ciudad vive una de las mayores crisis desde sus inicios, queremos contribuir con nuestro granito de arena, la idea es que de verdad haya movilidad en la ciudad, por eso te invitamos a que sigas estas simples pero democráticas reglas.

1.- Maneja como te gustaría que lo hicieran los demás si tu fueras caminando o en bicicleta, es decir, da el paso, cuando se ponga el siga arranca los más pronto posible para que pasen varios vehículos con ese siga, procura no estacionarte en doble fila sobre todo frente a las escuelas, no tapes las rampas de discapacidad de las banquetas, no estorbes las ciclovias, no te pares en los pasos peatonales.

2.- Camina como te gustaría que los demás lo hicieran, es decir, cruza la calle en donde corresponde que lo hagas, si bien es cierto el reglamento puede ampararte, piensa que el reglamento no va a salvar tu vida, esa la cuidas tú, si se pone la luz verde cuando vas cruzando, el reglamento dice que el automovilista debe esperar a que acabes de cruzar, sin embargo, piensa en los demás y apresura tu paso para que ellos también usen su derecho a circular, usa los puentes peatonales y lo mejor enséñale a los más chicos a que hagan lo mismo.

3.- Usa tu bicicleta con la misma consigna y en los espacios destinados para circular con ella, lleva casco y señalizaciones que permitan a los demás conductores y transeuntes verte, no circules en sentido opuesto, recuerda que como a ti te molesta que no te dejen circular por las vías que te corresponden así a los demás les molesta que hagas lo mismo, no uses las banquetas como rampas para brincar, no te pases los semáforos, el reglamento de tránsito te da el derecho de uso de la vía, pero recuerda ninguna autoridad y ningún reglamento salvará tu vida, por tal motivo usa la vía con mucha responsabilidad y con respeto a los demás, así podrás exigir lo mismo, el andar en bicicleta no te exime de la ley.

La esfera del derecho es la que nos dice que “tu derecho termina en donde empieza el mío”, las dificultades que aquejan a las grandes ciudades acaban por hacernos pensar que sólo nosotros tenemos problemas y que los demás estorban en el camino para resolverlos, pero la realidad es que no es así, son muchos los que coexistimos en esta ciudad así que comencemos por darnos chance para que como ciudadanos arreglemos lo que las autoridades descomponen y que en las próximas elecciones pongamos nuestro voto con idea y exijamos que las cosas se hagan con conocimiento de causa, no para hacer negocio con  familiares, no para que se roben el dinero a manos llenas o prometan que son los mesías que México espera, recuerden que la unión hace la fuerza y comenzando con un poquito, todos podemos cambiar las cosas.

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