Ocho años fue la sanción impuesta a Joseph Blatter, presidente de la FIFA, y Michel Platini, presidente de la UEFA, por supuesto ambos aseguran que es injusta y un fraude deportivo.

La sanción fue aplicada por la Comisión Ética de la FIFA, tal castigo de ocho años es por infringir el código ético, en referencia al pago sin justificar de 1,8 millones de euros del primero al segundo.

Además se la prohibió de forma inmediata toda actividad relacionada con el fútbol, y ambos deberán pagar multas de 50.000 y 80.000 francos suizos (46.000 y 74.000 euros, respectivamente).

Por tal motivo los dirigentes afirmaron que recurrirán ante el TAS, mientras tanto Michel Platini comentó que la sentencia es «un freno deliberado y cínico a mi candidatura a la presidencia de la FIFA».

Dichas elecciones están por celebrarse el 26 de febrero del siguiente año, por su parte, Blatter ya había adelantado la renuncia al cargo, debido a esta sanción la carrera de Blatter, prácticamente está acabada toda vez que cuenta con 79 años de edad.

El centro que originó está sanción ejemplar, fue el pago sin justificar de 1,8 millones el cual se realizó por medio de una transferencia en febrero del año 2011 y, ninguno de los dos a podido demostrar el porqué de dicha transferencia, aún cuando fueron suspendidos para realizar la investigación, ninguno dio una prueba convincente que se haya tratado de algún pago, por algún tipo de acuerdo, que según los inculpados, eso era lo que había sucedido y era un acuerdo pactado el 25 de agosto de 1999, pero se vino abajo su versión toda vez que los investigadores actuaron por separado y siguieron las dos diferentes versiones.

Michel Platini protestó diciendo que «Este veredicto no ha sido más que el revestimiento patético de una voluntad de eliminarme del mundo del fútbol».

Por su parte la investigación de Blatter la realizó Robert Torres, miembro del órgano de instrucción del Comité de Ética, el investigador analizó y la documentación y versiones del ahora separado presidente de FIFA, por lo que consideró que violó varios  artículos del código de conducta, entre  ellos, los que comprenden prácticas de soborno y corrupción, además del que alude a la prohibición de aceptar regalos y beneficios propios, así como el que establece el conflicto de intereses, el de violar el deber fiduciario de la FIFA y por si fuera poco el de no guardar la lealtad debida al organismo que presidía, además de abuso de poder por no respetar las normas generales de comportamiento.

Por tal sanción Blatter aseguró sentirse «Avergonzado de la forma en la que se ha llevado todo este tema. Soy ciudadano suizo y si a alguien lo suspenden por ocho años es porque ha cometido algo muy grave. Ha sido injusto para mí y también para la FIFA».

Para el caso de Platini, se llegó a la conclusión de haber vulnerado los mismos cargos conclusión qa la que llegó Vanessa Allard, representante del Comité de Ética, quien consideró «no convicente» el argumento del «acuerdo verbal» existente entre ambos para el pago de los 1,8 millones.

Por tal motivo Platini fue acusado de haber incurrido en prácticas de soborno y corrupción con el cobro del dinero, además de violar la prohibición de aceptar regalos y beneficios, de ocultar la gratificación y de conflicto de intereses, toda vez que además de ser presidente de la UEFA era vicepresidente de la FIFA y miembro del Comité Ejecutivo.

Por esta sanción también Michel Platini se manifestó y declaró             «Estoy en paz con mi conciencia. Esta decisión solo ha buscado mancharme, todo este proceso ha sido un verdadero fraude. Esta decisión solo pretende mancharme y carece de legitimidad y credibilidad».

Así que seguramente este tema seguirá dando tela de donde cortar, mientras tanto seguramente veremos quién levanta la mano para ser el sucesor de Blatter en febrero del año entrante, además que a las sedes otorgadas, con soborno o no, ya ni quien les quite su próxima fiesta de organizar un mundial de fútbol.