Por Humberto Jaime/Informador Independiente.- En estos días se celebran carnavales en varios países de América Latina y el Caribe, incluidos Brasil, considerado la “zona cero” del reciente brote del virus del Zika y Panamá, zona de tránsito anual de unos 9 millones de pasajeros a través del su principal aeropuerto internacional, aumentando el riesgo de movilización internacional de esta amenaza que ya ha cobrado dimensiones de emergencia y cuya respuesta inmediata exige recursos extraordinarios por el orden de los 8,5 millones de dólares, según indica la Organización Panamericana de la Salud.

Pero más allá del inminente impacto económico para el sector turismo y servicios relacionados, que los especialistas afirman es muy temprano para cuantificar; por ejemplo en el caso de Panamá, donde un 60% de la población es menor de 35 años, y una de cada dos mujeres está en edad reproductiva, las posibles repercusiones tienen que vislumbrarse en función del costo que tendría el Zika para el desarrollo sostenible del país, al afectar directamente a la capacidad productiva nacional y a la estabilidad de la economía a largo plazo.

Sonará a película de terror, pero  pensar en bebes naciendo con las secuelas de la microcefalia o enfermedades autoinmunes, y una población envejeciendo con trastornos neurológicos y discapacidad motora a consecuencia del Zika, podría poner en jaque el desarrollo social, económico y cultural de cualquier economía, particularmente en momentos como éste, en el que la merma en la demanda por parte de China, la caída del precio de materias primas y la devaluación de varias monedas locales tiene un enorme peso en la economía de nuestra región.

Esta es una razón más para invertir en negocios que incluyan buenas prácticas como las de Responsabilidad Social Empresarial, pues de nada sirve que como empresarios nos ocupemos en  fumigar nuestras instalaciones y eliminar posibles criaderos del famoso mosquito del dengue, el Chikunguya y ahora el Zika, cuando en muchas comunidades, en las que bien pueden vivir nuestros colaboradores, proveedores o clientes, no se atacan los factores subyacentes como la pobreza y la falta de educación, que al final dan origen a condiciones insalubres propicias para la propagación de éstas enfermedades.

Esperemos que el tema del Zika haya llegado para quedarse y que todos los sectores, especialmente los medios de comunicación, le sigan prestando la atención necesaria, para que el tema no quede relegado por un nuevo “trend topic” o una nueva “psicosis” internacional, como ha pasado con otras enfermedades; que si bien continúan siendo alarmantes, han perdido el protagonismo en los medios tradicionales y en las redes sociales.

Lo que es un hecho es que hasta ahora no hay vacuna ni tratamiento para el Zika, e incluso se ha recomendado que las mujeres que viajan o viven en zonas de riesgo, no se embaracen. ¡Cuidado! En estos días se celebran carnavales en varios países de América Latina y el Caribe y es de vox populi que en esos momentos de aglomeración y fiesta, son en los que más niños se conciben.

Humberto Jaime es asesor y conferencista internacional en marketing y comunicación para el sector privado y  organismos internacionales, envianos tus comentarios a editor@informadorindependiente.com

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